Luego de una semana de vacaciones forzadas del mundo blogger, tengo el agrado de contarles que estoy a un paso de obtener mi título universitario. Ayer rendí exitosamente mi último final de las prácticas profesionales donde trabaje como pasante en varias instituciones. Es un alivio saber que ya estoy al final del camino pero con eso llegan los miedos de salir al mundo hecha una profesional de la salud y todas las responsabilidades que eso implica. Ahora a respirar hondo y pasar el último tramo.
En cuanto al outfit: esta temporada tuve una obsesión por el color «brick» que confieso fue impuesta por las marcas y no por mi necesidad extrema de poseer ese color. Tanto el cardigan como la remera fueron amor a primera vista, de esos en los que no querés cambiar absolutamente nada de la prenda. Para cortar tanto bicolor (brick y negro) lo combiné con una bufanda de lana verde oliva.
After a week of forced vacation from the blogging world, I have the pleasure to tell you that I’m one step away from getting my college degree. Yesterday I had my successful last final about professional practice where I worked as an intern at several institutions. It is a relief to know that I’m almost down the road but fears start to appear about coming out in the world as a health professional and all the responsibilities that entails. Now deep breathe and go the last mile.
As for the outfit: This season I’ve had an obsession with the color «brick» which I confess was imposed by the brand and not for my extreme need to have that color. Both cardigan and shirt were love at first sight, the kind where you don’t want to change anything of the garment. To cut the bitone (brick and black) I combined them with an olive green wool scarf.
Love and Rockets,
Disclaimer: ninguna de las marcas mencionadas me proporciona productos gratis, todos han sido seleccionados y abonados por mi persona, familiares y/o amigos. No tengo relación alguna con dichas empresas.

